martes, 26 de marzo de 2013

Nuevo simulacro virtual del examen de admisión de la UNAL



Para más información visita nuestra página Analizando el examen 
Hace seis meses la dirección Nacional de Admisiones de la Universidad Nacional de Colombia activó un simulador oficial de “la prueba de admisión”. Es una excelente herramienta si se le saca el jugo porque  como predictor de puntajes es bastante cuestionable (empezando que una cosa es estar sentado cómodo en la casa y otra en un salón rodeado de extraños).

Consejos de uso del simulacro:
* Tener lápiz, borrador y una hoja o mejor un cuaderno, para hacer las operaciones y guardar registro de las respuestas (anotar  la opción escogida es suficiente). Con ese registro en papel  puede revisar que hizo y como, de manera que puede reconocer fortalezas y debilidades.

*Es altamente aconsejable hacer cada simulacro de manera realista: no es realista hacer el simulacro con descansos e interrupciones. Lo mejor es desarrollar las secciones en el orden real del examen: primero Temática común (75 minutos) y Matemáticas (45 minutos), después el resto de secciones (30 minutos c/u).

*La aplicación pide registrarse con cédula  nombre y correo. Ese registro no tiene utilidad: NO van a rifar cupos por ese medio, el simulador no guarda sesiones, ni recuerda que preguntas se han respondido y cuáles no.

Características: lo bueno, lo malo y lo feo
Lo bueno es que el  simulacro está basado 4 exámenes antiguos (2010-1, 2010-2, 2011-1 2011-2) lo que permite a los aspirantes conocer pruebas recientes y desconocidas como las de 2011.

Lo malo es que las secciones (partes del examen)  aparecerán mezcladas al azar en cada sesión, puede suceder que se repita una o varias secciones que usted ya ha resuelto.

Lo feo es que siendo exámenes de hace años,  tienen una estructura de preguntas ligeramente diferente a la actual y en el proceso de creación del simulacro algunas preguntas fueron eliminadas. Esto hace que la simulación del tiempo no sea realista. Sería mejor simular un bloque de 120 minutos y otro de 90 minutos y que el usuario hiciera uso libre de esos tiempos.

Cualquier simulacro en línea sufre limitaciones inherentes a ese medio: mostrar un cuadernillo completo en pantalla es imposible  entonces se opto por mostrarlo pagina por pagina. Las páginas tampoco se muestran completas entonces hay que hacer scroll para ver todas las preguntas: por accidente uno puede saltarse preguntas. En el caso que una pregunta se refiera a información de páginas anteriores hay que usar las flechas de navegación con cierta maestría.

Resultados:
El gancho publicitario para usar el simulacro es la capacidad  de predecir el puntaje que un aspirante puede obtener, pero dadas las diferencias con el examen real, es una capacidad cuestionable.  El valor del simulacro esta en el uso que le dé el aspirante.

Idealmente  debería existir una publicación con las respuestas correctas y algún procedimientos para llegar a ellas.  A falta de esa publicación,  me tome el tiempo  de encontrar las respuestas correctas de la sección de matemáticas  que respondí (2011-1).

Con las respuestas procedí a realizar una evaluación de los aciertos y errores en el procedimiento y en las decisiones tomadas: cometí 6 errores en 19 preguntas, errores de diferentes calibres, desde los pinochazos mal escogidos hasta errores de procedimiento muy básicos; me di cuenta que no hago buenos gráficos y que dediqué mucho tiempo a una pregunta que quedo mal respondida.

Ese ejercicio de comparación debería ser lo más importante de todo el simulacro porque permite crear una estrategia para enfrentarse al examen y para resolver cada tipo de preguntas.

La forma como se califica el simulacro parece bastante simple siendo un esquema en el que se suman aciertos por cada componente: el puntaje asignado se da por una tabla en la cual a más aciertos mas puntaje se da por cada nueva respuesta correcta. El puntaje total es una suma de cada uno de los cinco componentes.




viernes, 1 de febrero de 2013

Vergüenza UN


La crisis presupuestal de la Universidad Nacional se hace evidente con solo visitar su campus: más allá del habitual vandalismo, existen señales de abandono total.  En muchos salones se siente el paso de varias generaciones no solo por la tradición, también por el deterioro y el desgaste de un  equipamiento guardado celosamente pero con huellas de un uso que va más allá de la vida útil.

Uno esperaría que el Rector como cabeza visible de la Institución y primer servidor público diese el ejemplo de hacer un gasto moderado y racional de manera que podamos sobreaguar los tiempos difíciles que se viven actualmente.
El Señor Mantilla al contrario de solidarizarse con una comunidad Universitaria  que trabaja en condiciones indignas, se ha dedicado a velar por la comodidad de un círculo de ayudantes cercanos y de si mismo procurándose toda clase de lujos en su oficina como si se tratase de una organización prospera.

El señor Rector no está haciendo nada ilegal, ha hecho gastar 190 millones para su oficina de la manera más clara y trasparente. El  problema es que él mismo le ha dicho al país que la UN no tiene dinero: una acción que se percibe como hipócrita y falta de consideración.

Ese monto de dinero en el contexto de los gastos de la UN resulta ínfimo, pero la acción es de incalculables consecuencias. Como se le puede pedir a los altos mandos a que racionalicen sus gastos, con qué cara se le pide a los particulares a que hagan donaciones, como se le dice a los trabajadores que no se les puede aumentar el sueldo, como se le exige al profesorado mas compromiso. 

Este episodio nos recuerda los ejemplos históricos de mal liderazgo y el porqué en este país las cosas no funcionan. Para los que conocemos la Universidad a fondo esta situación también nos hace recordar vívidamente el tipo de manejos que se dan dentro de ella:  nos da Vergüenza UN.

Postdata: El movimiento "estudiantil" hará de esta situación su caballito de batalla en favor de su agenda oculta (conquistar el mundo).

lunes, 28 de enero de 2013

La convocatoria con menor concurrencia en muchos años


Han ocurrido muchas cosas desde el lunes de la semana pasada, pasamos de los chismes a obtener  un Proceso de Admisión  Nuevo: La Vicerrectoría Académica junto con la DNA han lanzado una Blitzkrieg contra el antiguo proceso de admisión (e indirectamente contra los detractores del nuevo XD ). Son acciones admirables en una institución donde toda propuesta se queda estancada en la discusión eterna: mientras los “representantes” estudiantiles discutían, hacían alharaca e imaginaban un proceso larguísimo de cambio, este  ya estaba en marcha.
Me gusta lo que ha pasado, era un gesto necesario para mejorar las admisiones y muestra que el gobierno universitario está tomando un norte estratégico: la UN como una Universidad de Excelencia no como una obra de caridad. Hemos superado la etapa Wassermaniana de suponer que se puede ser el mejor persiguiendo objetivos opuestos y poco claros.
A pesar de la euforia por el éxito de la propuesta, hay que tener un ojo puesto en los retos y contras que señalábamos en la entrada anterior de este blog y agregar otros problemas nuevos:
1)-Se han hecho cambios profundos en la acostumbrada rutina del examen,  sin la difusión adecuada.
2)- Los detractores han hecho especulaciones exageradas sobre los cambios en el nivel de dificultad para ingresar.
3)- Se han desaprovechado las ventajas del nuevo proceso y no hay difusión oficial sobre ellas.

Estos problemas se verá reflejado en una convocatoria con escasez de aspirantes, dados los temores y la desinformación que se ha engendrado en la comunidad de interesados en presentar el examen. De no realizar acciones correctivas, la convocatoria 2013-2 se sumara a las dos anteriores que están por fuera de las tendencias naturales a obtener un número aspirantes. 

2012-2 fue una convocatoria en la que el vació de Medicina fue notorio y se reflejó en el siguiente semestre de una manera inesperada, de manera que el año con mas aspirantes fue 2011 (con una cifra muy lejana a los 140.000 aspirantes de los que se hablaba en la difusión del NP).
Obviamente como estamos en una economía de competencia, para los aspirantes enterados del asunto será como pescar en rio revuelto y pueden suceder sorpresas para algunos. La invitación es a que se presenten en esta convocatoria, en cualquier caso no superara las cifras históricas de semestres pasados: el primer examen del año siempre es el de menos concurrencia como se ve claramente en las estadísticas.